Describir imágenes es complicado, poder llenar con palabras los sentimientos de reencuentro de un ser querido, de lágrimas por una separación, de cruzar una calle y oler el perfume de alguien, de una madre abrazando a su hijo, de una sonrisa, de un gesto, de…, tantas y tantas cosas, pequeñas o grandes, que son como fotografías que guardamos en la memoria. Fotografías que acompañan a unos sentimientos y palabras que solamente tú puedes entender, imágenes que se archivan de forma catastrófica pero ordenada y que son llamadas cuando en el recuerdo de verano observo el horizonte del mar mientras la arena me cubre.
Me sorprende tanto la asociación de olores, palabras, paisajes, sentimientos a un recuerdo de colores en nuestra mente, que incluso pienso que sentido tendrían las cosas sin este recuerdo. No creo que fuera capaz de mejorar a través del tiempo sin mis recuerdos, problemas o amores, pues en cada momento están unidos a unas formas y colores, que aún siendo imaginarios pienso que son reales. Porque si el rosa no es rosa, para mi es rosa, porque si el verde no es verde, para mi es verde, y sin ellos en mi composición cromática no existiría equilibrio, estaría sumisa en un lugar de sombras y luces, donde la composición estaría marcada por el reflejo de algo fuerte como el sol.
Con este álbum vuelvo a recordar mi infancia, cuando en la playa jugaba sobre la arena a dibujar cocodrilos, castillos e incluso alguna tortuga, y sobretodo recuerdo como me cubría mi hermano completamente para que no me pudiera levantar, me gusta tanto ese olor en la arena que parece que lo esté oliendo ahora mismo, y viendo su carita cuando con esfuerzo me levantaba y su propósito no se cumplía. Él dice que me admira y que sigue mis pasos, y yo no entro en mi cuando oigo estas palabras, una simple chica que no ha destacado mucho que es admirada por su hermano inteligentísimo, con un expediente de los mejores de arquitectura, ya ves, yo, simplemente yo, una bruja de ordeno y mando que aún siendo temible se le encuentra la apertura en el corazón para meterse dentro. Lo que no sabe él es cómo le admiro yo, que aún criticando sus trabajos con el fin de que sea el mejor, me sorprende su capacidad distributiva y lineal.
En estos días voy a volver con él, voy a ser esa hermana valiente que sigue con empeño, que enfada, que ríe, desequilibrada como la que más pero que le hace reír, pues lo necesita, necesita reír y llorar, para cerrar el trimestre, espero poder ayudarle y que vuelva a ser la mochila que hace unos años tenía pegada a la espalda.
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