En la actual sociedad todos nos encontramos sumergidos bajo unos cánones, de diferentes tipos, unos son de belleza, otros de simpatía, otros de educación…, pero lo que yo me pregunto, es si son ciertos estos o simplemente una fachada falsa.
Resulta que las personas para ir a buscar trabajo se arreglan, incluso he visto que algunas, sobre todo mujeres se acicalan, una señora de 55 años se gasto 1.500€ en inyectarse botox para parecer más joven, una joven se gasta 150€ por un cambio de look completo, tanto importa, tanto importa la presencia y estética?, por desgracia creo que sí y me da vergüenza, cada uno tenemos que ser como somos, hay mujeres y hombres que se arreglan y están espectaculares, no hace falta recurrir a tratamientos faciales dañinos para conseguir un empleo, simplemente lo importante es sentirte bien y reflejar en el otro la luz de tu rostro, desnudar tu alma y demostrar tus habilidades en el desempeño del trabajo. Yo creo que cuando estos cánones de belleza están impuestos es el problema, que si con el pelo largo y brillante, que si rubia mejor que pelirroja, que si color negro mejor que rojo, pues no, cada uno tiene un estilo, y en su estilo cada persona tiene su virtud, no existen feos que por mucho arreglarse estén guapos, ni guapos que por mucho destrozarse están feos, depende de la mirada del espectador, y cada uno tiene su público. En mi caso y después de engordar 25 kilos por las pastillitas de colores no me siento bien conmigo misma, por lo que es complicado que pueda tener un público, pues no ofrezco ningún reflejo en el rostro ajeno, simplemente por el cuerpo, cuando mi alma expresa otras cosas, otros sentimientos, pero claro, enseñar estos es bastante más complicado, de momento y mientras encuentro mi equilibrio completo continuo entendiéndome y no catalogándome en los cánones, nunca lo he hecho, siempre me ha gustado la moda recta, los muebles tales, la simetría, y no me dejo llevar por las modas desiguales ni a la última.
Esto en el caso del exterior, pero lo que más indignación me produce son los cánones de simpatía, de educación,…, pues enseguida ves si son ciertos o no, porque cuando quedemos con alguien tenemos que ser simpáticos y tal vez ni te gustan, esos que delante te sonríen y cuando se giran no recuerdan que han hablado porque simplemente no les interesaba desde el principio. Yo en eso no puedo engañar, como buen leo que soy, si caigo bien se me quiere y si por el contrario, caigo mal se me odia, lo mismo me pasa a mí, así que lo de aparentar por aparentar no me va, soy como soy y no hay más.
No puedo comprender a ese tipo de gente que mueve las masas, esa gente que no sabes su personalidad, cuáles son sus gustos, cual su estilo, son gentes que se dejan arrastrar por lo que gusta o no gusta a los demás, sin criterio ni decisión, incluso pienso que no deben vivir sus propias vidas, sino la vida que les ordenan y manejan, que triste pero cierto, aparentar, aparentar, aparentar, creer que eres algo y no ser nada, un reducto más de la sociedad arrastrada por la ceguera provocada, siendo más libres los ciegos que ellos.
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