Si en verdad estamos bien porque nos hacemos sentir mal, porque tenemos este chip maldito que hace que nos compadezcamos de nosotros pensando que cualquier tiempo pasado fue mejor, si estamos bien, a mi no me duele nada, estoy feliz, tengo una vivienda en Valencia que me encanta, disfruto en mi barrio y me gusta ir al mercado central a comprar, incluso regateo en la compra, me gusta, estoy bien, si, estoy bien, bueno, solo tengo un bulto en el cuello que se hincha y deshincha, pero ya ves, cuando aparece me hace compañía y cuando se va, pues abulto menos, lo vuelo a decir, si estoy bien, estoy bien, porque nos hacen sentir mal.
Creo que este sentimiento es un sentimiento de decepción, decepción por las expectativas que teníamos ayer, porque no hemos elaborado nuestros propósitos o por encontrarnos fuera de la sociedad. Si reflexiono sobre mí veo que las expectativas bien, voy cumpliendo lo que me propongo, a veces es pesado, pero claro, no es fácil cumplir lo que queremos, y en mi caso me agobia el perfeccionismo, el querer saber más y más.
Entre mis propósitos de este año esta principalmente ser feliz, encontrar luz en la oscuridad, agua en la sed, y regresar a ser el humano básico, natural, visceral que antes que todo es animal y como animal se defiende y actúa. El resto de propósitos son más fáciles, que si programar, que si hacer la reforma, que si colaborar de forma altruista,…
La última reflexión es más complicada, reencontrarme con la sociedad, ufff!!!, que complicado, con qué sociedad, con la que deje o con una nueva, en mi querido pueblo o en una ciudad de bullicio, que significa estar dentro de la sociedad, si yo en verdad estoy dentro, no soy el jorobado de Notre Dame, ni un espécimen extraño, simplemente soy demasiado sensible a las cosas, a las palabras, a los sentimientos, …, y tal vez por esto me cueste encontrar un poco más mi pequeño rincón, pues no quiero que me vuelvan a dañar, oír palabras feas, tener sentimientos amargos, nada de esto quiero, no, lo que quiero es la sonrisa de un niño, la sonrisa de un viandante, la ayuda de un altruista, el abrazo de un amigo, y las cosas normales de la vida, bueno o casi normales, no quiero las cosas impuestas por amistad, por familia, por amor sino salen del corazón. Ya me dijo hace años un médico digestivo que mis problemas de estomago eran por hipersensibilidad, yo dije, este señor es un poco raro, pero tenía razón, desde pequeña me duele el estomago y me duele todavía cuando tengo un acto violento, me fijo demasiado en detalles simples, el color de la Luna, donde está Venus y Mercurio, la mirada que tienes hoy, el reflejo de los rayos del sol, una hoja en el suelo, un insecto de colores,…, no sé porque tendré tanta vista, pero me gusta mirar, porque mirando siento, siento algo en mi interior y eso me dice que estoy.
Otro de mis principales problemas es que siempre quiero crear mi opinión, nunca creo lo que la gente critica, que si a este, que si aquello, que si la burra vuela, o la abuela fuma, lo escucho por educación pero siempre dijo lo mismo, mi juicio de valor es mío y si no lo conozco o no lo he visto, no puedo opinar. Cuando estaba trabajando en la restauración de monumentos me di cuenta que no importaba el monumento, simplemente importaba primero el dinero y luego el prestigio, se comían unos a otros, se criticaban unos a otros, incluso vi ejemplos donde toda una universidad deshizo una talla de piedra en la Lonja, y no fue criticado ni nada, vi como algunos restauraban con becarios y se llevaban el dinero a su casa, por supuesto que son buenos los becarios, sino se les enseña no tienen oportunidad, pero una cosa es enseñar y otra tomar el pelo. En una de las obras que más recelos existieron fueron unas pinturas murales, toda una experta decía que si unas veladuras, que si estaba mal, que si…, sin embargo, yo no entiendo mucho, pero cuando fui hace poco a verlo, observe que existían dos criterios, uno estaba plano y el otro tenia volumen, a uno le faltaban las puntas de lanzas de los caballeros, encontré cuatro o cinco, y en el otro faltaba énfasis en los rostros, pero como veis, observaciones de dos criterios, que cualquiera puede ver y opinar, pero no por eso se tienen que coger de los pelos, bueno, en verdad no se cogían de los pelos por la obra de arte, o en este caso por las pinturas murales, se cogían del pelo por la pasta, porque restaurar pintura mural es lo que más beneficio da. Qué triste que todo se rija por lo mismo.
Entonces es cuando pienso, dentro de que sociedad quiero estar?, si todo es lo mismo, es un desencanto día tras día, ves como personas están solas y abandonadas en la calle, como las flores que un año crecieron ya no están, que por la acera la gente va corriendo y no mira a su alrededor, como alguien se cae o hay una señora cargada y no existe la comunidad, que sociedad? En que sociedad quiero estar? En la que tenemos o en la que imagino?.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarHay una frase cursi y estúpida, la cual no deja de tener su significado teniendo gran parte de razón "No dejes que las lágrimas te impidan ver el sol"
ResponderEliminarLa vida se llena de realidades paralela, en las cuales cada uno intentamos aposentarnos y acomodarnos buscando aquello que mas nos convenga.El secreto de la vida esta en su mismo significado, en no tener miedo a la muerte........Por cierto.....¿Para cuando el próximo?