Hoy he estado con Bustamante, he hablado con él y no es tan diferente, tiene las mismas preocupaciones que cualquier otra persona, incluso en un momento me ha dicho que a veces no sabe que es lo mejor si trabajar o no. He estado con él un par de horas, mientras atendía a mis peticiones y la verdad es que no lo dejaban hablar, no paraban de llamarle, se queja porque no puede terminar ninguna cosa, así que ya veis como cualquiera, con días buenos, días malos y como siempre todos presionando por el maldito dorado de Revolver.
Ver a Bustamante así no me ha gustado, pero es el reflejo de una sociedad sedienta, me he sentido identificada con él por la forma de pensar, hartos del sistema e incluso hemos tenido un inciso de una señora que comparaba España con Italia, y pensándolo tal vez tenga razón, y sea la graciosa mafia la que nueve los hilos de las marionetas rojas, azules, verdes,….
Que gratificante es hablar con personas, nos unimos y esa es la verdadera fuerza de la existencia, estar unidos para continuar nadando en el silencio impuesto.
Esta experiencia contrasta con la que tuve ayer, me encanta ir a comprar a los chinos, pero a las tiendas de la estación, donde compran los chinos de verdad, siempre voy a una tienda pequeña pues la china es muy simpática y tiene una paciencia…, me enseña cosas, me dice compra esto y prueba, le digo que es?, lenguas de pato, y yo le hago ahhhh!!!, que no soy de carne soy de pescado y las lenguas no sé si me gustan, algunas sí pero otras. Me enseña comidas, pastas, verduras y es muy curioso, pero lo mejor de todo es el precio, con 30€ puedes hacer la compra, igual que antes hacíamos con las 5.000 pesetas. Seguramente algunos pensareis que no pagan impuestos entonces lo pueden hacer, pero esto es un mito de los que hay por ahí, les cobran igual que a todos, antes de poner un pie ya están pagando, y lo bueno de ellos es que pagan, su secreto es trabajar y trabajar, no existe otro. Me gusta ir, ver que para ella la crisis es otra cosa, ver como españoles como yo van y compran, que hacemos lo mismo, me rio y por eso me gusta.
Una de las cosas que me gusta comprar son las galletas de la suerte, como me gusta esa cultura y lo curiosa que es, ya veremos si tengo suerte con la galleta o me pasa como en las películas…
Mañana tengo que volver, pero no al supermercado, iré a la peluquería y no tengo miedo, me atienden tres chicos muy guapos, estos son japoneses, que tienen más estilismo y gusto, ya es la segunda vez que voy, y te atienden como reinas, y lo más importante lo hacen bien, en verano fui a hacerme el alisado japonés y a fecha de hoy todavía tengo el pelo como una tacha, así que mirad si sale rentable, mañana voy a probar corte y confección, a ver que me sale, tal vez que haga un mechón como los manga que les gusta mucho.
Lo bueno que encuentro allí es la comunidad que tienen, como se respetan entre ellos y ayudan, no todos son iguales, ya lo sé, pero al menos donde yo voy es lo que encuentro.
Mirad si son inteligentes que usan el trueque de forma habitual entre ellos, evitan pagar más impuestos por su propio consumo y comercio, que buenos son y como saben que tienen que hacer para prosperar ellos y no el negocio del sistema, no les parece bien lo que está pasando en China, pues los están manipulando como a nosotros hace 50 años, venderles que la compra es lo mejor, que producir no sirve, que incluso su vida no sirve para la producción de fábricas que exportan, que engañados los tienen, pobres esclavos dentro del recinto amurallado, de las economías emergentes que pierden el valor del respeto por el valor del dinero.
Termino, muchas gracias Bustamante por seguir mi blog y saber que detrás de la barrera estas ahí.
El secreto esta en Islandia........
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