Cada
cual tiene un sentido, unos piensan en que su vida depende de los demás, otros
que hagan lo que hagan les importa poco y otros que simplemente es nada, un
trámite de horas para continuar. Cada cual tiene su razón y está en lo cierto,
depende del ojo por el que mires y de la altura de la que se divise, para mí,
es todo respetable, pues el problema está generado por la falta de creatividad,
teniendo la sensación de depender y de sentir obligación o no por algo.
De
mi experiencia deduzco que soy creativa, incluso en ocasiones creo que vivo en
Fantasías Animadas S.A, pero disfruto haciéndolo, divertida y con sentido del
humor, en este sitio dónde todo vale y cuanto más excéntrico eres más
disparates de creatividad dispara tu lenguaje. Es completamente satisfactorio
ser el pequeño inocente sin miedo a la agresión o no comprensión del resto, de
los que te rodean, pero no si sentirse bien es ir en contra no me importa la
incomprensión, los desaires y los problemas que me surgen por mi mala cabeza.
Mi
obligación es estar bien, crear y divertirme creando, pensando en mí y cuidando
mis manos sensibles a la agresión calcárea y sulfúrica de los negativos
líticos. Disfruto tanto trabajando y llenando mi cuerpo de polvo que me olvido
del tiempo, me olvido de todo, dejando mis huellas impresas en la textura fría
de la superficie de roca, doblando el cobre ayudada por la palma, o
llenando mi respiración de los restos eliminados, oler a quemado, oler a polvo,
oler a frio, todo lo observo y dejo que observen.
En
este estúpido momento de parada y creativa siento la falta de entendimiento de
las personas que quiero, incluso mi silencio es un suspiro más de una mala
cabeza divertida de niño, callando, pensando, pero sobre todo viviendo, viviendo
el momento y que cada segundo sea distinto del anterior, mirando adelante, sobreponiéndome
a las críticas, con el apoyo de mis manos y tal vez, de la mirada extravagante
del viandante. Me gustaría tener a mi lado esa parte que apoya, que continua
conmigo el camino de la imaginación, poder enviar un lienzo sin nada más que
color a un lugar, de ese lugar a otro y que se convierta en el viajante sin
rumbo fijo que un día quise ser y por miedo no acepte.
Porque
estar parada no significa estar quieta, porque falta el apoyo o la ayuda a la
creatividad, porque me faltan horas en el día para disfrutar del desayuno de la
mañana, porque vivir es eso, disfrutar y abrir los ojos, estar bien, amar,
sentir y entregar el cariño a la persona amada. Aunque este último punto es más
conflictivo, pues he leído que las personas imaginativas, con ideas o demasiado
creativas, no cumplen bien la función del amor, tienen un problema generalizado
porque su hormona se alimenta de hacer, no de sentir, y su estado en casi el
80% de las veces es excitado, por lo que no distinguen el amor, pues su estado neurótico
es el mismo en cada momento, y en caso de sentir el amor, este es trastornado,
pues cierra el circuito de la creación para convertirse en dos. Posiblemente en
esta etapa tenga este curioso problema, pero siento que para amar no es
necesario dejar de crear, el regalo es encontrar el amor que complemente y que
dispare en la misma dirección o contraria, pero creando lo que desea una mente
abierta de disparates.
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