El dia a dia de un parado

Nooooo!!!!! otro más en la lista negra del paro. Que puedo hacer mientras estoy en este estado? Esperar? Buscar trabajo? Reflexionar?...



martes, 8 de mayo de 2012

Flores y algo

Por la noche riego las tres macetas de mi balconcito, son tres plantas que me ha regalado mi tia para animar un poco la casa hospital donde vivo. El caso es que mi piso les parece un hospital pero no es mas que la pulcritud del blanco en paredes, muebles y decoración, consiguiendo destacar la presencia de los artistas en su escenario, sin que nada sea lo suficientemente atrayente para centrar la vista inconscientemente. Es por esto que parece que no les gusta mucho, pero para mi es ideal. Hace más de un año quise alegrar con color la entrada de luz, pues tras la única ventana del comedor estaba harta del paisaje de obras, el caso es que lo hice, compramos varias plantas florales y un perejil, cual fue mi sorpresa cuando a la semana, regándolas y cuidándolas todas se marchitaron, creo que por la orientación este de la ventana, con el sol de la mañana hasta la tarde se quedaron fritas, tanta energía aportada para realizar la fotosíntesis las dejo sin hojas, sin flor, con la tierra húmeda y sin ganas de volver a florecer. Aquella experiencia con la vegetación tan corta me dejó traumatizada y no quería volver a ver morir a unos seres vivos, pero como mi tia hace lo que quiere me ha plantado tres nuevas plantas. Las plantas de ahora son las de toda la vida, las que recordamos en casa de nuestra abuela, de tronco basto y hoja celulosa verde grande, la tercera es un poco especial, pero también silvestre, se trata del geranio de la malvarrosa, una planta que su olor gusta y sorprende a todos, agradable e intenso, no por la flor sino por la hoja, es una planta que me gusta mucho y que tiene una historia que te voy a contar ahora. Hace seis años contacto una señora mayor con la empresa, Carmen se llamaba, el caso es que tenía un chalet en la malvarrosa y lo quería arreglar, terrazas, paredes, forjados, decoraciones, etc, que estaban desechas por la cercanía al mar. En aquel momento le pase precio de la intervención y todo se quedó ahí. El caso es que pasados dos años nos llamó para que le hiciéramos la obra, empezamos y ella todos los días desde las 10 hasta las 14h pasaba allí el rato tomando el sol, durante semanas no lo entendí, pero cuando con el tiempo entre a la casa me di cuenta del valor que allí se albergaba y que tenía miedo que pudiera pasar algo o que entraran a robar. El chalet tenía un jardín generoso lleno de plantas y árboles, de casualidad un día pase por un pasillo con una planta enorme que me dejo la mano impregnada de olor, ella se dio cuenta de mi sorpresa y se acerco a explicarme mientras mi curiosidad hacía que mis manos tocaran aquellas hojas, me explico que aquello era el geranio de la malvarrosa, una planta silvestre que crecía en toda esa zona y por la que se dio nombre al lugar, por sus pequeñas flores malva y rosa, yo me quede sorprendida y le pregunté ingenuamente si esta planta se utilizaba para perfumes, entonces ella me rió, me contó que su abuelo era alquimista, que extraía el perfume y lo comercializaba y que durante muchos años fue usado en cosmética y posteriormente en droguería, pero ahora estaba todo perdido y con muy poca gente que conociera la planta, pues en la actualidad la venden de ahuyenta mosquitos. Nos reímos las dos y le di las gracias por compartir su historia conmigo, fue tan amable que me preparó unos esquejes y gracias a florecer estos tengo en mi balcón ese recuerdo de una Valencia perdida y para muchos anhelada. Con este especial cariño cuido mis plantas, esta vez voy por la tercera semana, el geranio ya esta dando indicios de flaqueza, pero espero que sobreviva y perfume mi lugar, así que pueda contar esta historia a gente nueva y al igual yo se sorprenda y se pueda recuperar con la lentitud de hormigas el nombre perdido de un ser que fue medio de vida y ahora es un espanta bichos.

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