El dia a dia de un parado
Nooooo!!!!! otro más en la lista negra del paro. Que puedo hacer mientras estoy en este estado? Esperar? Buscar trabajo? Reflexionar?...
domingo, 1 de julio de 2012
Incendio y victoria
Llevo desde el jueves sin ver el sol, sin ver la luz que alimenta la vegetación y nos proporciona el oxigeno para respirar. El cielo está como nublado, de color naranja y con incesante lluvia de cenizas. Siento que arden las tierras de mi abuela, que recorría esas montañas con su padre, siento que arde nuestra tierra y sin embargo todo es silencio.
Desde el jueves se quema el inicio de la vida, desde el jueves desaparecen recuerdos, desde el jueves sufren y sufren los aldeanos por el temor de quedarse sin sus casas.
Que ingratitud que la muerte de fuego se decline en silencio, que impotencia ver las fotografías de los animales calcinados, siento dolor en el pecho por los gritos desesperados e inocentes de la fauna abandonada.
Desde el jueves Valencia estaba en silencio, aunque a gritos desesperados se pedía ayuda, desde unos cuantos kilómetros llegaba la carbonizada naturaleza para enseñarnos el daño que el fuego le producía, pero para casi todos era simple ceniza.
Hoy domingo todo sigue igual, el fuego sigue su curso, los bomberos y forestales luchan contra su enemigo, pero son pocos y las fuerzas se abaten.
Desde el jueves todo era silencio pero hoy a estallado la euforia colectiva y las calles están inundadas de personas celebrando una victoria. No se trata de haber vencido los incendios, no, nada mas lejos, se trata de la victoria de la selección española de la Copa de Europa, y si, claro, no voy a decir que este mal, o que no tiene sentido, lo único que pienso es la indignación que me produce la magnifica organización de esta celebración. Desde mi habitación oigo bocinad, cohetes, pitos, incluso creo oír música y alguien que habla, seguramente se tratara de una fiesta organizada para la ocasión, para conseguir la mayor afluencia y distracción de la gente. Pero que simples somos, como podemos victorear la derrota por la muerte de nuestra tierra, hay recursos económicos para mover a las masas a modo de festines romanos, pero estos no existen para cohesionar a la población y que participemos todos de la extinción. Esto es realmente lo que me indigna, que nuestros gestores dejan morir la tierra que produce alimentos y se ceban con fotografías con camisetas rojas, ojalá fueran rojas de fuego y sintieran el mismo dolor que las cabras o ciervos, no es que les desee mal, pero sería la única forma que tuvieran consciencia.
Que triste el sonido de la victoria mientras mi madre se muere.
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